Mi lógica, tal vez ilógica

Después de todo, el orgullo recae sobre lo persistente, aquello que apreciamos y sentimos de verdad.

Como muchas veces o como pocas. Todo será simple, complejo, mesurado, extremo, inconexo, irónico y absurdo. Quiero comenzar escribiendo este resumen de un inicio. No es falta de iniciativa (aunque también podría serlo), pero mayoritariamente es por falta de plan. Suelo ser metódico y si algo no tiene orden ni rumbo, prefiero no hacerlo y dejarlo. Algo obstinado, y en muchos casos por falta de método, he preferido que la sugerencia hable. Que las cosas se vean simples, pero con patrones, he ahí la queja. Allá voy.

Muchas veces intento seguir el plan, aunque la experiencia me ha enseñado que el plan siempre es el que sigue. Abrir como primer objetivo, luego percibir. Filosofar y muchas veces divagar. Absoluto silencio en muchísimos casos para esos fines. Por último conectar y crear algo nuevo. Este formato no será la excepción. Así como hay días que la agudeza verbal ciñe, otros días no surge nada. ¿Momentos en los que no me entiendan?, me suele ocurrir. Confundir alcachofas con pescadilla es un logro de pocos. Tal vez este sea el mejor medio de expresión, aunque por favor, déjenme dudar, que tampoco sea el más indicado. Hoy los tiempos han cambiado y el capitalismo de vigilancia hace lo suyo. Mientras tanto, que las ideas e imágenes se encarguen de eso.

Hace 20 años atrás, escribiendo en un antiguo blog, me preguntaba sobre el poder de la imagen y qué atributos, entre sus infinitas posibilidades, serían los más importantes a fin de profundizar más en ella. Existían deseos de señales y de transformación de momentos. Después de muchos años la situación es diferente y ha pasado mucha agua, por el bien de Heráclito, y por suerte ha sido así. Los ánimos culturales han ido cambiando, las imágenes ya no son novedad y los ambientes digitales han ido transformando todo lo que conocíamos como sociedad. Hoy somos el resultado de infinitos experimentos, gratuitos, breves e instantáneos. Vamos, que estamos todos aquí en dudosos estados, consumistas, tecnológicos y dependientes. 

Hoy, sin duda, me pregunto lo mismo y mucho más. El poder de la imagen hoy se suma al poder de nosotros mismos, o no tanto, ya sabemos de pandemias. Antiguamente no aspiraba a cubrir grandes temas, por humildad, hoy tampoco, solo la aspiración de abarcar todo tipo de manifestaciones esenciales, ni nada más, ni nada menos. En fin. Ir en captura de nuevas visiones y explorar el enorme conjunto de ideas que rodea al mundo, ¿mundo?, no es menor y como en cualquier recorrido, siempre se quiere descubrir qué tanto es lo que se puede descubrir. 

Repetido o replanteado, o como fuese, se irá descubriendo. Eso de que el trayecto es mucho más importante que el destino, es lo más certero de los últimos siglos. Ávido. Hoy hablo desde el lugar que me corresponde, sin aspavientos ni orgullos y con realismos. De alguien que considera que el éxito no lo define Linkedin, ni ningún pariente cercano a Fotolog. De una persona sin mayores éxitos cuantificables, pero del lugar que considera como principal fuente de inspiración la condición humana. Me pregunto si será tarde para empezar, del mismo modo que me pregunto ¿por qué “separado” se escribe todo junto y “todo junto” se escribe separado? Preguntas superfluas. No tengo mayores títulos para responder ese tipo de preguntas. Después de todo, el orgullo recae sobre lo persistente, aquello que apreciamos y sentimos de verdad. 

Entonces qué tal una maestría en Filosofía Creativa colgada en la pared o un diploma de Neo Pensamiento Postcontemporáneo Patafísico e Inmaterial, o un doctorado en Aceleracionismo Escéptico Abstracto Antidogmático y Lateral, mención Creatividad, claro. Incluso me parecería poco. Al final del día, después de largas cuarentenas y otros largos cuarenta y tantos, la vida se va pareciendo más a otra cosa. Creatividad pura.

Y a modo de introducción, me exijo darle un sentido a un formato relativamente nuevo. A especie de prólogo, una adaptación de alguna antigua época traída al momento actual. La deconstrucción está de moda y nadie quiere quedarse fuera. Son las ganas, el recibimiento que se necesita, el sentido que darle. Nada es porque sí y en el momento que algo no tenga aparente lógica, estará absolutamente conectada al resto intencionalmente. Como muchas veces o como pocas. Todo será simple, complejo, mesurado, extremo, inconexo, irónico y absurdo. No es una lógica, lógica, es solo mi lógica, tal vez ilógica. Bienvenidos.